Gracias por hacerlo posible. Por Marcel Sol Vall

Ahora que la temporada ha terminado, quiero dedicar unas palabras de agradecimiento a todas las personas que han formado parte de este camino.

Ha sido, sin duda, la temporada más exigente que hemos tenido. Las circunstancias relacionadas con las instalaciones nos han obligado a realizar un importante esfuerzo de adaptación durante muchos meses. Hemos tenido que madrugar muchos domingos a las 6:00 de la mañana para acondicionar pistas antes de los partidos, hemos tenido que buscar alternativas para poder entrenar y competir con normalidad, hemos tenido que adaptar muchos entrenamientos como hemos podido y hemos afrontado importantes gastos económicos imprevistos que han requerido una gran capacidad de organización por parte del club.

Situaciones que han supuesto un reto añadido, pero que hemos superado gracias al compromiso de todos.

Por ello, quiero agradecer especialmente a nuestros entrenadores y entrenadoras, por su paciencia, dedicación y capacidad para seguir trabajando siempre en la misma dirección.

Gracias también a nuestras jugadoras y jugadores, que han demostrado una actitud ejemplar y han sabido adaptarse a cada circunstancia sin perder la ilusión.

Y, por supuesto, gracias a las familias. Vuestra comprensión, apoyo y empatía han sido fundamentales para que el club pudiera seguir adelante en los momentos más complejos.

Quiero tener también una mención muy especial para Sheila y Kike. Comenzáis una nueva etapa en vuestras vidas y os deseo toda la suerte del mundo. Gracias por vuestro trabajo, vuestra dedicación y por todo lo que habéis aportado al club a través de la sección de voleibol. Estoy convencido de que siempre nos tendréis presentes, igual que nosotros os tendremos a vosotros.

Y, por supuesto, quiero agradecer a mi familia y especialmente a Mamen, por su apoyo constante, por su paciencia y por entender esta vida, mi vida, que tantas horas, preocupaciones e ilusiones me ocupa. Gracias por estar siempre ahí, acompañándome en cada paso y haciendo más fácil dedicar tanto tiempo y energía a este proyecto que sentimos como nuestro.

Nos quedamos con lo verdaderamente importante: los más de 360 jugadores y jugadoras que esta temporada han entrenado, aprendido, crecido y disfrutado practicando el deporte que les apasiona. Ellos y ellas son la razón de ser de nuestro trabajo diario y el mejor reflejo de que todo el esfuerzo realizado ha merecido la pena.

El deporte me ha enseñado a vaciarme, a entregarlo todo por aquello en lo que creo y a no guardar nada cuando persigo un objetivo. Sé que esta temporada no hemos alcanzado todas las metas que nos marcamos al inicio, pero de lo que sí estoy completamente seguro es de que hemos dado todo lo que teníamos. Cada entrenador, cada deportista, cada familia, cada colaborador y cada persona que forma parte de esta gran familia ha aportado lo mejor de sí misma para seguir creciendo juntos.

Cerramos una temporada difícil, llena de desafíos y aprendizajes, y comenzamos otra repleta de nuevos retos e ilusiones. Los afrontamos con la misma pasión, compromiso y entusiasmo que nos han traído hasta aquí, convencidos de que el mejor camino para seguir creciendo es hacerlo juntos.

Gracias a todos por hacerlo posible.

Comparte:

Facebook
Twitter
WhatsApp
LinkedIn