El equipo alevín de FDM Blanco afrontó la jornada con muchas ganas tras el parón de febrero. Sin embargo, la falta de ritmo competitivo se dejó notar durante el encuentro.
A pesar de la ilusión y actitud mostradas por las chicas y chicos, el equipo no consiguió desplegar su juego habitual. El proceso de aprendizaje continúa, y todavía quedan encuentros por disputar en los que seguir buscando esa ansiada victoria.
La confianza y el trabajo diario seguirán siendo la base del crecimiento del grupo.





